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Sentirse guapa y bien con una misma mejora la autoestima

Sentirse guapa mejora la autoestima
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Hay muchísimas razones para la baja autoestima en la mujer. La baja autoestima es una fuente de problemas en el día a día de la mujer. Y uno de los factores que más hunden la moral femenina es no alcanzar los estándares establecidos de belleza.

Las encuestas entre modelos de moda demuestran que ni ellas mismas están contentas con el cuerpo que tienen. La mayoría, si no todas las mujeres quieren sentirse hermosas y esbeltas. Solo un 0,5% de las mujeres son muy delgadas y altas. Es genéticamente imposible seguir el ejemplo de las modelos e incluso muy peligroso para las mujeres más jóvenes.

La autoestima potencia la belleza de la mujer

Para tener una buena autoestima es importante aprender a aceptarse y creer en tus cualidades. Algunas veces decimos que “este hombre nunca me hará caso” o que “soy mayor” para el puesto soñado en el trabajo. La falta de seguridad, el exceso de celos en las relaciones sentimentales o quedarse blanco en un momento importante donde deberías enseñar tus calidades, son señales de que algo va mal con tu autoestima.

Unas 20.000 mujeres reciben cada año implantes mamarios en España.

“Muchas personas, incluidos los profesionales sanitarios, tienen ideas negativas preconcebidas acerca de aquellos que eligen someterse a cirugía estética, sin llegar a entender completamente los beneficios que se derivan de estos procedimientos”, opina Cynthia Figueroa-Haas, profesora de la escuela de enfermería de la Universidad de Florida (Estados Unidos) y autora del trabajo.

Para indagar sobre esta cuestión, Figueroa-Haas evaluó la autoestima y sexualidad de 84 mujeres entre 21 y 57 años que habían decidido aumentar su talla de sujetador. Las participantes no padecían ningún problema médico que les obligara a someterse a la cirugía.

Las mediciones se realizaron con dos escalas de reconocido valor científico, la Escala de Autoestima de Rosenberg y el Índice de Función Sexual Femenina, y en dos ocasiones, antes de la operación y tres meses después. Además, rellenaron un cuestionario sobre sus datos socioeconómicos.

Tener más pecho mejoró tanto la autoestima como la sexualidad de estas mujeres. La puntuación media sobre valoración individual pasó de 20,7 a 24,9 en la escala de 30 puntos de Rosenberg, mientras que la función sexual ganó más de cuatro enteros (de 27,2 a 31,4) en el índice. El deseo aumentó un 78,6% respecto a los valores iniciales, la excitación un 81% y la satisfacción un 57%.

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