
FOTODEPILACIÓN LÁSER
Hoy día la eliminación del vello superfluo sigue siendo una de las mayores exigencias estéticas de un elevado porcentaje de mujeres y de un número considerado de hombres. Por tanto, la Depilación Láser es el método de elección para combatir el exceso de pelo en zonas no deseadas, como alternativa a los métodos de depilación por arrancamiento (cera, pinzas, depilación eléctrica entre otros).
Definición
La palabra LASER es una sigla en ingles que significa: Ligth Amplification by Stimulated Emission of Radiation, traducido al castellano es: amplificación de la luz por emisión estimulada de radiación.¿Qué significa esto? que el rayo láser no es más que un rayo de luz de un único color amplificado. Mientras la luz normal que usamos siempre contiene todo el espectro de colores (los del arco iris), el láser contiene sólo uno de esos colores en forma amplificada.
La fotodepilación se realiza con diferentes tipos de aparatos láser. Se fundamenta en la aplicación de la energía luminosa que surge al estimular una fuente energética de sustancias diversas como el argón, el neodimio, el dióxido de carbono, el holmio, el erbio, el vapor de cobre o el kriptón, diodo, etc.
El Tratamiento
Recordar que la depilación laser es un tratamiento totalmente seguro. En su aplicación, la piel queda protegida mediante un proceso de enfriamiento dinámico que enfría las capas superiores de la piel y evita molestias al paciente.
En la primera consulta nuestros especialistas (médicos) informan de forma totalmente gratuita realizando un diagnóstico y aconsejando el intervalo de sesiones más adecuado, así como el plan de actuación más eficaz.

El tratamiento se realiza en cabinas perfectamente acondicionadas donde proporcionamos al paciente y al técnico profesional un protector ocular para resguardar los ojos de la intensa luz láser durante su aplicación. En la primera sesión el operario delimitará y rasurará, en caso de ser necesario, el vello del área a tratar. Se regula la intensidad según el tipo de piel y los resultados que se desean obtener. La emisión del haz de luz se emplea manualmente a través de una pequeña pieza o cabezal ( llamada spot ) que se pone en contacto con la piel para aplicar la luz láser.
Antes de cada pulsación láser el paciente sentirá sobre la piel una ligera sensación de frío. Al finalizar se aplicará sobre la zona tratada una crema hidratante o Aloe Vera, tanto el día del tratamiento como los dos días posteriores.
El número de sesiones depende de la zona a tratar. El vello crece por ciclos, el haz de luz sólo afecta al vello que se encuentra en el ciclo de crecimiento, por tanto son necesarias varias sesiones para tratar aquellos folículos que se encuentran en su fase de reposo el día de la aplicación del láser, de ahí la importancia de un seguimiento adecuado; aunque hagamos una depilación rigurosa y exhaustiva realmente sólo estamos tratando el pelo que está en la fase activa en dicho momento.
El número medio de sesiones es variable aunque hay factores que hacen que éste se incremente, tales como: sensibilidad de la piel (ya que se emplea una menor potencia), el tipo de melanina de pelo y piel, la profundidad del pelo, el sexo e influjos hormonales. El espacio entre sesiones varía entre 4–12 semanas dependiendo del paciente y de cómo esté de avanzada el área depilada.

