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Manchas faciales, envejecimiento cutáneo y sol

El sol es necesario para la vida sin embargo, se ha atribuido al exceso de sol la génesis de distintas alteraciones cutáneas: elastosis dérmica, cambios en la estructura tridimensional de la dermis, alteraciones de la pigmentación, atipias celulares…

“La radiación solar produce un daño acumulativo…”
Elastosis dérmica

La Elastosis dérmica significa que las fibras elásticas, como colágeno, ácido hialurónico o elastina pierden parte de su capacidad funcional tornándose más rígidas y perdiendo su elasticidad y firmeza natural. Es por ello que la piel se va volviendo más flácida y menos elástica a lo largo de los años: inicio de la flacidez cutánea facial. Cuando existe una exposición solar prolongada en el tiempo sin las precauciones correctas, la radiación solar (radiación ultravioleta A,B,C) produce un daño acumulativo que provocará una serie de cambios en las estructuras dérmicas (colágeno, elastina,…). Este daño acumulativo, es proporcional a las horas de sol recibidas a lo largo del tiempo.

Estos cambios en la estructura tridimensional de la dermis (capa profunda de la piel) implican una alteración de la microcirculación dérmica. Esta microcirculación dérmica es la responsable y encargada del aporte de nutrientes, oxígeno y metabolitos necesarios para un correcto equilibrio metabólico cutáneo. De igual forma, ésta microcIrculación también es la responsable y encargada de la retirada de sustancias de desecho tales como los radicales libres y metabolitos o sustancias que nuestra piel genera y que deben ser eliminados o depurados. Esta alteración de la estructura tridimensional implica una alteración en la microcirculación y esto significa una ralentización de estos procesos de “aporte” y “retirada” de metabolitos por consiguiente a las células de la piel les cuesta más recibir nutrientes para su correcto metabolismo y a la vez le cuesta más eliminarlos. Por otro lado, el exceso de sol genera, desencadena y en los casos establecidos perpetúa alteraciones en la pigmentación. De hecho, son las zonas expuestas al sol como la cara, cuello, escote, manos las que primero se hacen eco del daño solar. Son éstas zonas las que primero se “estropean” pues son estas zonas las que suelen estar casi siempre expuestas al sol. Por todo esto es importante “saber tomar el sol”. Para evitar los daños anteriormente mencionados, deberíamos por norma utilizar protectores solares adecuados. No afecta de la misma forma el sol tomado a las 10 de la mañana que el tomado a las 2 de la tarde. También incide de distinta forma en Febrero que en Agosto. Por ello debemos usar adecuadamente y de una forma racional protectores solares según la hora y la época del año.

En nuestro Centro cuando realizamos tratamientos de recuperación, regeneración y rejuvenecimiento de la piel prescribimos por norma altos factores de protección pues es importante que durante los días de recuperación no haya una sobreestimulación de las células pigmentarias que son los melanocitos. Es importante también adecuar el fotoprotector a cada tipología de piel. Así, una piel grasa en exceso, deberá usar un protector que no torne la piel más grasa ni desencadene problemas derivados de ello. Una piel seca, necesitará un fotoprotector con más factores lipídicos para adecuarla a la piel. Los fotoprotectores deben reaplicarse cada hora para mantener la efectividad prometida

 

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